Los sindicatos señalan directamente que la crisis económica y de identidad de la matriz alemana es consecuencia de graves errores estratégicos propios:
- Fracaso en el software: Critican la pérdida de más de 20.000 millones de euros en la filial tecnológica CARIAD para acabar recurriendo a software de fabricantes chinos o a la estadounidense Rivian.
- Mala planificación de baterías: Censuran los fallos de la filial PowerCO, que planeaba construir 6 plantas de celdas de batería y se ha quedado solo en una finalizada y dos proyectadas, perdiendo competitividad frente a las firmas chinas.
- Desprecio al coche híbrido: Acusan a la dirección de predecir erróneamente que la tecnología híbrida enchufable dejaría de tener sentido para el año 2026.
- Abandono de proyectos: Recuerdan la cancelación definitiva del proyecto Trinity en Alemania.
- Falta de adaptación en China: Explican que las ventas han caído frente a marcas como BYD y Geely porque el 90% de la oferta de Volkswagen sigue siendo de motores de combustión, mientras el mercado chino ya es mayoritariamente electrificado.
- Prioridad del dividendo: Denuncian que, a pesar de que los beneficios del grupo cayeron un 44% en 2025, los dividendos a los accionistas solo se recortaron un 17%, priorizando la liquidez financiera antes que el empleo.