18 de octubre de 2026
¿POR QUÉ TE PROHÍBEN LA GASOLINA A 0,80 €? LA GRAN MENTIRA DEL ETANOL
Las jubilaciones tensionarán el empleo en la industria y el comercio a partir de 2035
Los datos de 2025 sobre las proyecciones de población del Idescat determinan que, en Catalunya, cerca de un 20% de la población tiene 65 o más años. El porcentaje equivale a unos 1,6 millones de personas, cifra que se estima que se elevará hasta los 2,4 millones en 2045, y que pasarán a representar cerca de un 30% de la población. Por lo tanto, habrá un grueso importante de la población que pasará a engrosar el índice de población inactiva en el mercado laboral. Mientras tanto, las tendencias demográficas muestran cómo la pirámide poblacional es cada vez menos numerosa en la edad laboral, considerando de 16 a 64 años.
16 de octubre de 2026
🔊 COMUNICADO DE REFLEXIÓN - Comisión de Métodos y Procesos 😡😡
¿Ingeniería Industrial en Motherson Polinyà: primero se estudia o primero se improvisa?
Hay preguntas que, por mucho que pase el tiempo, siguen sin respuesta. Y en Motherson Polinyà parece que algunas se han convertido en una auténtica especialidad del departamento de Ingeniería Industrial.
¿Por qué se modifican tareas de los operarios que no están contempladas en los procesos establecidos? ¿Quién decide esos cambios? ¿Dónde están los estudios previos, las comprobaciones y las actualizaciones correspondientes? Y, sobre todo, ¿por qué no se informa al Comité de Empresa ni a la Comisión de Métodos?
¿Se trata de una nueva metodología de trabajo? ¿O estamos ante una forma bastante peculiar de entender la organización industrial, en la que primero se cambia, después se pregunta y, si alguien protesta, ya veremos qué hacemos?
Porque aquí no hablamos únicamente de papeles, procedimientos o tiempos de producción. Hablamos de personas, de condiciones de trabajo y de seguridad.
«Revisaremos los tiempos y actualizaremos los procesos».
¡Fantástico! Pero hay un pequeño detalle que parece que se les escapa: ¡ESO DEBE HACERSE ANTES, NO DESPUÉS!
El procedimiento lógico es bastante sencillo, aunque visto lo visto quizá convenga recordarlo:
Estudiar previamente cualquier modificación de las tareas.
Comprobar que los equipos, los medios y las condiciones de trabajo son adecuados y seguros.
Analizar la viabilidad del cambio y sus repercusiones sobre el trabajo real del operario.
Informar a las partes correspondientes y abordar las cuestiones que deban tratarse con la representación de los trabajadores.
Actualizar los procesos y la documentación antes de implantar los cambios que correspondan.
Verificar que lo establecido funciona correctamente y que no genera nuevos riesgos.
Es decir, primero se estudia, después se comprueba, se informa y se organiza la implantación. No se improvisa un cambio y, cuando llegan las quejas, se descubre que quizá habría que revisar los tiempos o actualizar el proceso.
Porque, si cada vez que la Comisión de Métodos detecta un problema la respuesta es que ahora se revisará lo que tendría que haberse revisado antes, la pregunta es inevitable: ¿para qué sirven los procedimientos si después se trabaja al margen de ellos?
¿Qué es lo que no se está contando?
Desde la Comisión de Métodos se han trasladado quejas formales. Los problemas son conocidos. Las preguntas están encima de la mesa. Sin embargo, seguimos sin entender por qué se producen modificaciones sin la información y la participación que corresponden.
Por eso, la cuestión ya no es solamente qué está haciendo Ingeniería Industrial. La cuestión es por qué se permite que estas situaciones se repitan y qué medidas concretas piensa adoptar la empresa para evitar que vuelvan a producirse.
La plantilla merece explicaciones. Los operarios merecen trabajar con medios adecuados, procesos claros y condiciones seguras. Y la representación de los trabajadores merece algo más que respuestas de última hora cuando insiste en reclamar soluciones.
La prevención no puede funcionar a golpe de queja, ni los procesos pueden actualizarse únicamente cuando alguien señala que no se están haciendo las cosas como corresponde.
Desde la Comisión de Métodos seguiremos exigiendo explicaciones, documentación, estudios previos y soluciones reales. Porque la organización del trabajo no puede depender de la improvisación, y mucho menos cuando está en juego la seguridad de las personas.
Y ahora, una última reflexión…
Si después de tantas quejas formales seguimos encontrándonos con las mismas situaciones, quizá haya llegado el momento de dejar de esperar que las respuestas aparezcan por arte de magia.
¿Dónde acudiremos si la empresa sigue sin dar las explicaciones y las soluciones que reclamamos?
No adelantaremos acontecimientos. Hay cuestiones que primero deben plantearse donde corresponde y otras que, llegado el momento, deberán ponerse en conocimiento de quien tenga competencias para actuar.
Lo que sí podemos asegurar es que no vamos a quedarnos mirando cómo pasa el tiempo mientras los problemas continúan.
Porque cuando las puertas de las respuestas se cierran, siempre queda la posibilidad de llamar a otra puerta. Y quizá esa sea la que algunos no esperan que llamemos.
Cuánto nos “ROBAN” con cada LITRO de combustible
🎙LA CRISIS DE STELLANTIS Y EL GRUPO VOLKSWAGEN ¿QUIÉN CAERÁ ANTES? EL DESASTRE QUE SE VEÍA VENIR...
14 de octubre de 2026
Z: La GENERACIÓN que odia los coches
🔎 Gran Hermano Cafetero: la llave lo sabe todo y la Dirección no contesta nada.
☕ ¡ATENCIÓN! LAS LLAVES DEL CAFÉ TIENEN MÁS OJOS QUE LA DIRECCIÓN
Desde el Comité de Empresa hemos trasladado a la Dirección nuestra preocupación por las nuevas llaves monedero del servicio de vending. Unas llaves que, según la información disponible, podrían registrar dónde, cuándo y cuántas veces consume cada trabajador. Vamos, que uno va a tomarse un café y parece que está solicitando una hipoteca con reconocimiento facial.
Hemos formulado preguntas muy concretas y, hasta hoy, seguimos esperando respuestas. ¿Por qué no contestan? ¿Qué datos se recogen? ¿Quién puede consultarlos? ¿Durante cuánto tiempo se conservan? ¿Y para qué se utilizan?
¿Será que nuestras preguntas son absurdas? ¿O será que aclarar cómo funciona el sistema resulta menos cómodo que guardar silencio? No afirmamos que exista un control por parte de la empresa de vending o de la Dirección, pero precisamente por eso exigimos explicaciones claras y transparentes.
Porque ya sería el colmo que, además de pagar más caro el café, tuviéramos que aceptar que nuestro descanso venga acompañado de un expediente digital: café a las 10:03, otro a las 12:17 y reincidencia cafetera a las 14:06. ¡Solo faltaría recibir una citación de Recursos Humanos por exceso de cafeína!
Lo verdaderamente preocupante es la tremenda falta de sensibilidad hacia la plantilla. Ni una explicación, ni una respuesta, ni la mínima consideración ante una inquietud legítima sobre la privacidad de las personas trabajadoras.
¿Tanto cuesta explicar qué ocurre con esos datos? ¿O debemos entender que, cuando las preguntas incomodan, la mejor política de comunicación de esta empresa es hacerse la sueca?
Porque una cosa es instalar máquinas de café y otra muy distinta convertir el descanso de la plantilla en un Gran Hermano cafetero.
Señores de la Dirección: menos silencio y más transparencia. Si todo es tan normal y no existe ningún problema, qué les impide contestar a nuestras preguntas?
El café puede ser de máquina, pero la privacidad de los trabajadores no es negociable. Y, por lo visto, conseguir una respuesta de la Dirección cuesta más que tomarse un café de especialidad.

